lunes, 3 de agosto de 2015
Últimamente se está discutiendo mucho sobre la vacunación obligatoria en muchos países. Se podría decir que estamos inmersos en una gran campaña de propaganda pro-vacunación.
Y sus conclusiones, van mucho más allá de lo que inicialmente mucha gente puede imaginar.
No, no es ciencia ficción, es algo real:
“Entonces los virus invaden las células humanas con sus cargas útiles de ADN, y el gen sintético se incorpora en el ADN original del destinatario. Si todo va bien, los nuevos genes instruyen a las células para que comiencen a fabricar los podersos anticuerpos”.
Pues sí, es lógico que algunas personas se muestren recelosas de que alguien altere su propio ADN convirtiéndolas en organismos genéticamente modificados a perpetuidad, aunque a algunos científicos pueda parecerles algo increíble.
La enorme cantidad de propaganda sobre las vacunas y las leyes resultantes sobre la vacunación obligatoria, podrían ocultar un poderoso canal para rediseñar al ser humano por completo.
Así, los investigadores podrían determinar, ¿Son estas personas más fuertes o más débiles? ¿Se presentan signos de enfermedad? ¿Se reportan cambios de comportamiento? A través de la vigilancia y las pruebas, se podría recopilar todo tipo de información.
Por otro lado, crear seres humanos más fuertes, más sanos, más inteligentes y más talentosos.
De hecho, el número de víctimas en este gran experimento, no representaría ninguna preocupación para los instigadores. Está perfectamente documentado, por poner un ejemplo, que el sistema médico estadounidense mata a 2,25 millones de personas por década (una estimación conservadora), como resultado de los medicamentos y los tratamientos aprobados por los organismos reguladores oficiales. Y los medios de comunicación y los líderes políticos, que saben perfectamente que esto está sucediendo, no han hecho nada al respecto.
Sus palabras y pensamientos, no dejan ninguna duda sobre cuáles son las intenciones de los más importantes expertos en genética. Así es como sueña el futuro de la especie humana:
Muchos piensan que es intrínsecamente injusto que algunas personas tengan acceso a las tecnologías que pueden proporcionar ventajas genéticas, mientras que otros, menos pudientes, se ven obligados a depender de la casualidad, pero la sociedad estadounidense se adhiere al principio de que la libertad personal y la fortuna personal son los principios determinantes de lo que a los individuos se les permite hacer y lo que son capaces de hacer.
Para complementar estos pensamientos, aquí tenemos otra joya, esta de Gregory Stock, ex director del programa de Medicina, Tecnología y Sociedad en la Escuela de Medicina de UCLA:
Nos servimos mejor a nosotros mismos, así como a las futuras generaciones, al centrarnos en las consecuencias a corto plazo de nuestras acciones, en lugar de centrarnos en pensar vagamente a largo plazo, para necesidades de un futuro lejano”.
Y esa clase sobrehumana, dominará a una clase inferior: la clase de los pobres y los esclavos, formada por humanos “normales”, no dotados de las mejoras genéticas y tecnológicas de la clase dominante.
La película "Gattaca", a punto de convertirse en realidad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario